martes, febrero 26, 2013

La almohada





Luego de dos años sin pareja estable y después de seis meses sin tener sexo, comencé sin quererlo a desarrollar un cariño especial por una de mis almohadas. No por la que uso para apoyar la cabeza, sino la de al lado, la que estaba ahí por si alguien se quedaba a dormir. Antes no era una almohada especial, demasiado alta y con el relleno apelmazado, la usaba para incorporarme y leer en la cama; a la hora de dormir la volvía a poner junto a mí, en la cabecera vacía.  

Cuando llegó el invierno mi capacidad para dormir profundamente fue disminuyendo. Daba vueltas en la cama hasta bien entrada la madrugada. Encendía la luz, iba a la cocina a tomar agua, leía, apagaba la luz, volvía cerrar los ojos sin éxito. En uno de esos momentos impacientes pataleé furiosa y me aferré a la almohada. La traje hacia mí, hundí mi cara en su olor (que era mi olor y el suyo) y sentí su forma, su densidad, su calor. Luego me dormí. A la mañana siguiente desperté increíblemente descansada, con ella tibia entre mis brazos, que parecía darme los buenos días. No fui consciente de inmediato, pero mi ansiedad disminuyó gradualmente gracias a la almohada. Su compañía me relajaba, completaba con versatilidad cualquier posición que yo tomara en la cama, se dejaba proteger y me protegía. A veces me dormía envolviéndola de costado, o simplemente la dejaba contra mi espalda para sentir su roce y su presencia. Cada vez que cambiaba las sábanas aprovechaba para darle golpecitos, darle forma, ponerle una funda con olor a limpio y posarla amorosamente contra la cabecera. En la noche el reencuentro me hacía suspirar, su frescura y consistencia esponjosa me introducía en un sueño beato y puro.

Un tiempo después, que no recuerdo si fueron semanas o meses, alguien más durmió conmigo. Fue una conquista rápida e inesperada, divertida y placentera, hasta que llegó la hora de dormir.

La almohada quedó bajo su cabeza.

Además su cuerpo se apretujaba contra el mío dándome excesivo cal0r. Yo trataba de escabullirme con sutileza: primero haciéndome la dormida, luego simulando un bostezo que requería del estiramiento de las extremidades. Pero ese cuerpo apenas conocido me perseguía hasta el borde de la cama, los brazos apretaban demasiado fuerte, la respiración en la nuca me incomodaba. Opté por interpretar un sueño agitado, con espasmos de pies a cabeza. Pareció dar resultado, porque el cuerpo se movió y me dejó espacio. Me dispuse a dormir, pero necesitaba fervorosamente la almohada en mi regazo. Abrí los ojos en la oscuridad y me di cuenta que odiaba que otra cabeza la aplastara. Tenía que rescatarla o no iba a pegar un ojo en toda la noche. No era difícil, simplemente tenía que darle la almohada que yo estaba usando y pedirle la otra. Fue lo que hice. Una vez que la tuve junto a mí fue mucho mejor. Como un gato pasé mis mejillas varias veces sobre su superficie, y cerré los ojos.

Diez minutos después, o quizás más, seguía sin poder dormir.

-Disculpame. Te vas a tener que ir.
-¿Eh?
-No es nada personal, pero tengo que madrugar y no estoy pudiendo dormir.
-Bueno… Pero me llamás un taxi.
-Sí, lo que quieras.

Cuando regresé al cuarto me despatarré feliz sobre el colchón. Ella estaba esperando silenciosa en la penumbra. Extendí el brazo y la convencí de que se acercara. La besé suavemente, como pidiéndole disculpas, y encontramos el sueño un rato después.





lunes, febrero 25, 2013

Metamorfosis





Voy a tirar la remera de Bowie.
Voy a dejarme crecer el pelo.
Voy a regalar los viejos borceguíes.
Voy a usar vestidos con flores y lápiz labial.
Voy a andar etérea, flotando entre dos y tres centímetros del piso.
Voy a rescatar gatitos.
Voy a hundir mis dedos en un campo de trigo.
Voy a hablar con un murmullo imperceptible.
Voy a recoger las mejores flores de mi jardín.
Voy a bajar la mirada y acariciar el cabello tras mis orejas.
Voy a bailar sin mirar a nadie.
Voy a tejer mi propio capullo.
Porque mi corazón es una copa de cristal de Bohemia en precario equilibrio, un juguete melancólico entre los dedos jabonosos de la noche.