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sábado, enero 01, 2011

Año nuevo


Toda la situación sería perfecta si me prestaras atención. La playa, los amigos, el fuego, las estrellas, la brisa, las olas, mi piel de gallina. Subo el cuello de mi campera de jean, pongo las manos en los bolsillos y juego con las monedas. Pablo me ofrece una cerveza, la acepto sin pensar. Leticia está totalmente borracha, corre hacia el agua, se ríe, vomita en la arena. Vos estás más allá. Fumás, tirás palitos al fuego. Te miro y no te das cuenta. Me paro para asistir a Leticia. Sacudo la arena de mi cola y voy hacia la orilla oscura. No veo muy bien donde piso, así que imagino que el paso siguiente va directo al vacío; mi cuerpo siente el vértigo. Y un poco más adelante Leticia que llora. Mas atrás tu voz y tu risa. Y mis ganas de golpearte.


Publicado en Posmonauta, 2001.

viernes, diciembre 10, 2010

Medieval


Soy la leona rampante. Soy la que cruza a caballo infinitos dominios para encontrarte. La que sufre por amor. Soy la que blande su espada contra quienes pronuncian tu nombre en vano. Soy la que envía flores y escribe poemas, la que se desvela recordando los ojos que anidan en el interior de mi brillante y dudosa armadura. Soy la que espera debajo de la lluvia. Pertenezco a la Orden de los que saben que el tiempo se agota, que este no puede perderse con rodeos en los bosques que circundan tu castillo. Soy la que hace el papel de amable bufón para robar tus sonrisas. La que dibuja en su vieja libreta mil versiones de tu noble perfil. Soy la dama que lava tus heridas. Soy la que encabeza valerosa sangrientas batallas, en una cruzada del instinto. Soy la que reparte monedas para conseguir noticias tuyas. No soy la pasiva princesa en la torre, esperando sin esperanzas la llegada de su guerrero. Como quizás hayas visto en las ferias y plazas, los trovadores hablan de mí; cuentan cómo me convertí en tu incondicional caballera. La que te busca por caminos encantados y apestados de ladrones. Quizás ya sepas, que eres el hechizo que Merlín no pudo extirparme.