Prestame el auto un ratito
Uuuffff!!!, no sé por qué nos gustaba tanto esta serie, o sí sé... Cuando la daban, al otro día en la escuela hablábamos de cómo volaba ese auto naranja. Moríamos al ver el auto perseguido y esperábamos el momento justo cuando se elevaba por los aires después de una loma en el camino. También estaba bueno ver cuando volvía a tocar el suelo, se balanceaba con violencia, y retomaba su ruta a toda velocidad. Eso es lo ùnico que quedò de los Dukes de Hazzard. La imagen de un auto deportivo naranja volando por los aires...
